Falleció Dylan, el perro de Alberto Fernández
El ex presidente Alberto Fernández atraviesa un profundo dolor tras la muerte de su perro Dylan, el collie que lo acompañó durante toda su gestión al frente del Gobierno argentino. El ex mandatario despidió al animal con un sentido mensaje en sus redes sociales, donde expresó el amor y la lealtad que compartieron durante años.
Dylan, un collie de pelaje dorado y blanco, se había convertido en un personaje muy querido por los seguidores de Fernández. No solo lo acompañaba en la Quinta de Olivos, sino que también aparecía en numerosas fotos y videos oficiales, al punto de transformarse en un símbolo de cercanía y ternura en medio de la rutina política.
Según trascendió, el perro llevaba varios meses con problemas de salud y recibía cuidados especiales en el departamento del ex presidente en Puerto Madero, donde vivía desde que dejó el cargo. Un paseador lo sacaba a diario, aunque en el último tiempo se lo había visto con dificultades para desplazarse y notoriamente desmejorado.

En su emotiva despedida publicada en Instagram, Fernández escribió:
“Aunque tal vez nunca te lo dije, siempre esperé que llegaras. Fuiste parte de mi vida, dándome lealtad, alegría y ternura. Me regalaste una amistad incondicional que solo algunos humanos me han dado. Compartimos momentos maravillosos colmados de una silenciosa paz y otros llenos de alegría y bullicio”.
El mensaje conmovió a miles de usuarios, que dejaron comentarios de apoyo y recordaron el vínculo especial entre el ex mandatario y su mascota. Dylan, además, fue protagonista de un hecho particular: inspiró el nombre de “ProcreAR”, el perro de Dylan, una cuenta de redes sociales creada durante el gobierno de Fernández que narraba las vivencias del animal desde una mirada humorística.
El ex presidente cerró su despedida con palabras que reflejan su tristeza y agradecimiento:
“En los últimos meses te fuiste apagando y hoy, con mucho dolor, te despido. Dylan, mi entrañable amigo, gracias por tanto amor, que creo haber correspondido. Ahora correrás en algún paraíso en el que, seguramente, volveremos a encontrarnos. ¡Hasta siempre, amado Dylan!”.
La muerte de Dylan marca el final de una etapa muy significativa en la vida de Alberto Fernández, quien encontró en su perro no solo compañía, sino también consuelo y fidelidad en tiempos difíciles. Su recuerdo quedará asociado para siempre a uno de los capítulos más humanos del paso del ex presidente por la política argentina.
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