El insólito pedido de Lula por Cristina en España
La campaña internacional “Cristina Libre” sumó un capítulo decisivo tras desembarcar en España y recibir el apoyo de dos de las figuras más influyentes del progresismo latinoamericano: Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva. El encargado de llevar la consigna a Europa fue Wado de Pedro, quien participó de un encuentro de fuerzas progresistas donde se buscó visibilizar la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y enmarcarla dentro de una tendencia regional de persecución política.
El objetivo central de la iniciativa es internacionalizar el reclamo por la liberación de la ex presidenta argentina y denunciar lo que consideran un proceso de judicialización de la política. En este contexto, el viaje a España funcionó como una plataforma ideal para instalar el debate en ámbitos internacionales y sumar voces de peso a la causa.
Durante el encuentro, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó abiertamente su apoyo a la campaña. Su respaldo no pasó desapercibido: lo hizo en sintonía con su histórica defensa de la integración latinoamericana y en línea con su postura crítica frente a los procesos judiciales que, según sectores del progresismo, buscan desplazar o condicionar a determinados líderes políticos. Su adhesión se transformó en uno de los momentos más destacados del evento.
A su vez, el presidente de Brasil, Lula da Silva, también manifestó su acompañamiento al reclamo. Su palabra tiene un peso singular debido a su propia experiencia: atravesó un proceso judicial que lo llevó a la cárcel y que posteriormente fue revertido por la justicia brasileña. Lula es, para muchos, un símbolo de resistencia frente a lo que denominan lawfare, y su apoyo otorga a la campaña un marcado espesor político.

El encuentro reunió a dirigentes, referentes y organizaciones que comparten una mirada crítica sobre los mecanismos judiciales que en los últimos años involucraron a líderes progresistas de la región. Para el kirchnerismo, este escenario sirve para reforzar la idea de que lo que ocurre con Cristina Fernández de Kirchner no es un caso aislado, sino parte de una dinámica continental que ya atravesaron otros mandatarios.
La presencia de Sheinbaum y Lula en el respaldo a “Cristina Libre” representa un salto cualitativo: por primera vez, jefes de Estado en ejercicio suman su voz a una campaña que busca trascender fronteras. El paso por España, entonces, se configura como un movimiento estratégico, pensado no solo para sumar apoyos, sino para reposicionar la discusión en el plano global y fortalecer la narrativa de persecución política que impulsa el espacio kirchnerista.
Deja un comentario