Luana contó lo que hicieron con Sol en el baño: «Besos»
Luana volvió a encender la polémica dentro de Gran Hermano con una serie de declaraciones que dejaron a la casa —y a las redes— en estado de alerta. Con su estilo directo, la participante decidió abrirse y hablar sin filtros sobre su vínculo con Sol, una relación que, según confesó, estaba basada en una percepción completamente equivocada. “Me gustaba cómo jugaba Sol… tenía una venda en los ojos y no me daba cuenta de la clase de persona que es”, lanzó sin dudar.
Sus palabras resonaron fuerte entre los fanáticos del reality porque marcan un quiebre definitivo en la relación entre ambas. Luana reconoció que, durante semanas, admiró el modo en que Sol se movía en el juego, pero hoy siente que estaba atrapada en una ilusión. “Creo que tenía una energía oscura que te envolvía”, agregó, profundizando aún más la idea de que su excompañera no solo influía estratégicamente, sino también emocionalmente.
La participante describió su experiencia casi como un desgaste espiritual: “Te chupaba la energía, tenía algo oscuro adentro”. Para Luana, el efecto que Sol generaba en la casa era tan sutil como poderoso. Muchos seguidores del programa interpretaron estas palabras como un intento de explicar por qué tantos jugadores terminaban orbitando alrededor de Sol, incluso cuando no compartían sus estrategias. Según Luana, ese magnetismo era menos encanto y más manipulación.

El comentario que más impactó fue cuando mencionó el viaje a México, episodio que Sol usó varias veces para marcar diferencias dentro del juego. Luana fue contundente: “Vino a enroscarnos en cara todo lo que hizo en México”. Con esta frase, dejó entrever que Sol utilizó sus historias y vivencias como una herramienta para posicionarse, generar lástima o construir un relato que la beneficiara.
Lo que para algunos es parte del juego, para Luana terminó siendo el punto exacto donde abrió los ojos. En su confesión, explicó que recién ahora logra ver comportamientos que antes normalizaba. Aseguró que no se trata de resentimiento, sino de un proceso interno que necesitaba atravesar para tomar distancia y recuperar claridad mental.
En redes, el debate se prendió fuego. Hay quienes celebran que Luana haya “despertado”, mientras otros consideran exagerado atribuirle a Sol una especie de oscuridad mística. Sin embargo, lo que nadie discute es que sus palabras agregan un nuevo capítulo a una de las rivalidades más comentadas de la temporada.
Y si algo dejó claro Luana es que ya no piensa callarse más ni volver a caer bajo la influencia de nadie dentro de la casa.
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