Mario Pergolini y todo Canal Trece consternados: «A LOS 55 AÑOS, METÁSTASIS»
Profunda conmoción en Canal Trece se vivió durante la última emisión de Otro Día Perdido, el ciclo que conduce Mario Pergolini. El programa tomó un giro completamente inesperado cuando se compartió la historia de vida de Fernando Acosta, médico especialista en imágenes y, al mismo tiempo, paciente oncológico. Su testimonio, cargado de crudeza y reflexión, dejó sin palabras tanto al conductor como a todos los presentes en el estudio.
Desde el inicio, Pergolini anticipó que se trataba de un relato fuera de lo común. “Es una historia muy increíble entre un paciente y una doctora”, explicó al presentar a Acosta y a la médica María Bastianello, profesional destacada en medicina nuclear. La dupla —un médico que debió enfrentarse a su propio diagnóstico y una especialista que resultó clave en su recuperación— protagonizó uno de los momentos más fuertes del ciclo.
Acosta tomó la palabra y sorprendió con una introducción que combinó ciencia y humanidad. “Yo soy médico y paciente oncológico”, afirmó. Luego profundizó en el abrupto giro que dio su vida cuando empezó a sentirse mal. “A los 55 años me enfermé, y es algo que te saca de la cancha. Todo tu foco pasa a ser cómo salir de esa situación”, relató. En ese proceso, la figura de Bastianello apareció como un sostén fundamental en el diagnóstico y la contención.

El médico recordó con detalle los primeros síntomas: una pierna inflamada, un cuadro similar a un cólico renal y señales clínicas que encendieron las alarmas. Fue su pareja, también doctora, quien descubrió algo inquietante: imágenes compatibles con metástasis. A partir de ese momento, comenzó una seguidilla de estudios, tomografías e internaciones que marcaron el inicio de una dura lucha.
“Me desmayé en medio de un estudio y desperté en una silla de ruedas”, narró con crudeza. A pesar de haber atravesado múltiples quimioterapias y distintos tratamientos, Acosta reconoció que llegó a conocer su propio pronóstico de vida. Su oncólogo le habló entonces de una medicación costosa y difícil de conseguir, lo que sumó un nuevo obstáculo al ya complejo camino.
En ese punto intervino Bastianello para explicar la dimensión del trabajo que realizan en medicina nuclear. “Somos especialistas en diagnóstico y tratamiento con material radioactivo”, detalló. Además, reveló que ambos son embajadores de la Fundación Oncidium, una organización belga sin fines de lucro que impulsa el acceso a terapias innovadoras. Según explicó, cuando Acosta necesitó una dosis de lutecio —un tratamiento indispensable y altamente costoso— se activó una cadena de donaciones que permitió no solo asistirlo a él, sino también a muchos otros pacientes que dependen de estas terapias.
El cierre del segmento dejó un profundo mensaje sobre la importancia de la investigación, la solidaridad y el acceso equitativo a los tratamientos oncológicos más avanzados.
Terrible y doloroso no tengo palabras.un hombre que ama su profesión y das diagnóstico terrible todo hoy es el el protagonista.tristexa