El femicidio que fue filmado en vivo que conmociona a todo Misiones
La localidad misionera de Comandante Andresito vive horas de profundo dolor tras el femicidio de Daiana Raquel Da Rosa, una joven oficial de policía de 26 años asesinada por su ex pareja, Natanael Comes, también integrante de la fuerza. El hecho ocurrió el domingo por la noche y culminó con el suicidio del agresor, que transmitió en vivo sus últimos minutos antes de quitarse la vida.
Eran las 21:45 cuando los vecinos del barrio 80 Viviendas escucharon los gritos provenientes de la casa de Daiana. Minutos después, las detonaciones confirmaron lo peor. Comes, de 27 años, había llegado al domicilio tras ver en redes sociales una publicación de su ex junto a otro compañero de trabajo. La imagen desató una reacción impulsiva y violenta que terminó en tragedia.
Ambos se habían conocido años atrás en la Escuela Superior de Policía de Posadas, donde iniciaron una relación que duró varios años. Al egresar, Daiana regresó a su ciudad natal y Comes solicitó traslado para poder vivir con ella. Sin embargo, hacía seis meses que la pareja se había separado, en aparente buenos términos, según los primeros testimonios.
Aquella noche, Comes llegó desarmado a la vivienda, justo cuando Daiana se preparaba para salir. La discusión comenzó con reproches y celos. En medio de la tensión, le arrebató la cartera donde la joven guardaba su arma reglamentaria. Primero disparó contra su celular, como si quisiera destruir cualquier vínculo con el nuevo vínculo que lo atormentaba. Luego, sin medir consecuencias, efectuó tres disparos contra Daiana, uno de ellos en la cabeza.

Los vecinos, aterrorizados por los gritos, alertaron al 911. Cuando los efectivos llegaron, Comes se atrincheró en la casa. Durante casi una hora, los agentes intentaron convencerlo de que se entregara. Pero el joven, quebrado emocionalmente, inició una transmisión en vivo en la que pidió perdón a sus compañeros y reconoció el crimen:
“Lamento mucho lo que hice… Estoy arrepentido, pero ya es tarde. Los quiero mucho”.
Segundos después, se escuchó la detonación final. Los policías ingresaron y hallaron a Daiana sin vida junto a la mesada de la cocina. Comes fue trasladado al hospital, pero murió poco antes de la medianoche.
El agresor, sobrino del jefe de la Dirección Homicidios de la Policía de Misiones, era conocido en la fuerza y no tenía antecedentes de violencia registrados. Sin embargo, el caso encendió las alarmas sobre la falta de contención psicológica y emocional dentro de las fuerzas de seguridad.
La muerte de Daiana Da Rosa volvió a poner en evidencia la urgencia de reforzar las políticas de prevención de femicidios, incluso entre quienes deben proteger a la sociedad. En Misiones, sus compañeros la despidieron con un profundo silencio y una promesa: que su nombre no quede solo en una estadística.
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