Conmoción en pleno Mundial: murió un futbolista de 32 años y esperaba la llegada de su primer hijo
Mientras millones de personas siguen de cerca cada partido del Mundial 2026, una noticia llegada desde la Franja de Gaza provocó una profunda conmoción en el ambiente futbolístico. En las últimas horas se confirmó la muerte de Saleem Al-Ashqar, arquero palestino de 32 años, cuya historia trascendió las fronteras del deporte por el difícil contexto en el que ocurrió y por el momento personal que atravesaba: esperaba el nacimiento de su primer hijo.
La noticia fue difundida por la Asociación Palestina de Fútbol, distintos organismos locales y el Club Deportivo Palestino, institución que expresó públicamente sus condolencias y reclamó que se esclarezcan las circunstancias del hecho.
Según la información publicada por la asociación y la agencia palestina WAFA, Al-Ashqar falleció el 29 de junio en la localidad de Al-Qarara, al sur de Gaza, durante un episodio vinculado al conflicto armado que afecta a la región. Las circunstancias exactas continúan siendo objeto de los reportes difundidos por organismos y medios locales.
En un comunicado, el Club Deportivo Palestino manifestó su pesar por la pérdida del futbolista y envió un mensaje de solidaridad a sus familiares y allegados.
«El Club Deportivo Palestino lamenta profundamente el sensible fallecimiento de Saleem Al-Ashqar», expresó la institución, que además pidió justicia y paz para el pueblo palestino.
Tras conocerse la noticia, comenzaron a multiplicarse los mensajes de despedida de clubes, compañeros, dirigentes y aficionados que recordaron al arquero por su trayectoria dentro del fútbol palestino y por el compromiso que siempre mostró con su profesión.
De acuerdo con algunos medios palestinos, el futbolista habría salido de su vivienda con la intención de conseguir agua para su esposa, que cursa un embarazo, aunque esa versión forma parte de los informes difundidos en el contexto del conflicto y no cuenta con una confirmación independiente.
La historia personal de Al-Ashqar incrementó el impacto de la noticia. Se había casado en febrero de este año y atravesaba uno de los momentos más importantes de su vida junto a su pareja, con quien esperaba la llegada de su primer hijo. Además, diversos medios señalaron que era el único hijo varón de una familia integrada por siete hermanas, un dato que conmovió aún más a quienes siguieron su historia.
A lo largo de su carrera deportiva, el arquero defendió los colores de Khadamat Khan Younis, Al-Aqsa y Al-Musaddar, consolidándose como uno de los guardametas con mayor experiencia del campeonato palestino.
La muerte de Saleem Al-Ashqar volvió a poner el foco sobre las dificultades que enfrentan muchos deportistas que desarrollan su carrera en zonas atravesadas por conflictos armados. Mientras el Mundial concentra la atención del planeta, el fallecimiento del arquero dejó un profundo dolor entre quienes compartieron con él los vestuarios y entre miles de aficionados que hoy lo recuerdan no solo por su carrera deportiva, sino también por la familia que soñaba formar y que quedó marcada por una pérdida irreparable.
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