Quintela abrió las sesiones legislativas en La Rioja con una ¡inesperada confesión!
Con un tono firme y un mensaje directo al Gobierno nacional, Ricardo Quintela inauguró las sesiones ordinarias en la Legislatura riojana con un discurso que combinó reclamos financieros, advertencias políticas y la defensa de un modelo provincial que —según él— intenta sostenerse pese al “abandono” de Nación.
Desde el inicio, el mandatario marcó el eje central de su exposición: La Rioja atraviesa uno de los momentos económicos más duros “de su historia reciente”, situación que atribuyó directamente a las decisiones tomadas por la administración de Javier Milei. “Gobernar es decidir, y nosotros hemos decidido cuidar los salarios, proteger la producción local y garantizar derechos”, afirmó, contrastando su postura con lo que describió como una política nacional de “desfinanciamiento sistemático”.

Uno de los pasajes más contundentes del discurso llegó cuando Quintela denunció que Nación adeuda a La Rioja más de 1.000 millones de dólares, recursos que —según sostuvo— fueron retenidos indebidamente y cuya ausencia profundizó la crisis provincial. “La Rioja no pide limosnas, exige lo que le pertenece”, enfatizó, dejando claro que su administración no aceptará un rol subordinado frente al poder central.
A lo largo de su intervención, Quintela buscó instalar una idea: el Estado provincial como último sostén frente al deterioro nacional. Denunció que áreas clave como educación, salud, ciencia y viviendas quedaron desfinanciadas, y planteó tres preguntas al recinto legislativo: “¿Cómo se gobierna una provincia castigada? ¿Qué debe hacer un gobierno cuando le piden ajustar salarios, salud y educación? ¿Cómo se defiende el federalismo?”.
También se refirió al impacto social del parate económico. Comparó la caída de la construcción con los niveles de la pandemia, afirmando que cientos de familias quedaron “prácticamente en la calle” ante la paralización de obras y la falta de inversión nacional.
Sobre las críticas hacia su gestión, Quintela se mostró desafiante: “Que se queden tranquilos los que hablan; que hagan las denuncias correspondientes”. Y remarcó que, pese al contexto, la provincia continúa trabajando y sosteniendo una administración “diferente”, centrada —según él— en los sectores más vulnerables.
Finalmente, apuntó nuevamente al modelo nacional. “Milei gobierna para una economía financiera que deja de lado a la mayoría absoluta”, sentenció. “Nosotros sí sabemos para quiénes gobernamos: para quienes necesitan un Estado presente”.
El mensaje quedó claro: La Rioja no piensa bajar la voz en medio de la disputa por los fondos y Quintela volvió a posicionarse como una de las figuras más críticas del Gobierno nacional en el interior del país.
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