Murió Robert, uno de los perros de Javier Milei clonados a partir de Conan
La residencia presidencial de la Quinta de Olivos atraviesa horas de tristeza luego de que se confirmara la muerte de Robert, uno de los perros del presidente Javier Milei, que formaba parte del grupo de mastines ingleses clonados a partir de su mascota original, Conan.
Según trascendió en las últimas horas, el animal falleció luego de atravesar un delicado problema de salud que obligó a realizarle una intervención quirúrgica en una clínica veterinaria del norte del conurbano bonaerense. Robert tenía un tumor de difícil tratamiento y fue operado en un intento por mejorar su estado, pero su evolución no fue la esperada.
De acuerdo con la información difundida, el perro logró sobrevivir a la cirugía, pero murió durante el período de recuperación, menos de 48 horas después del procedimiento médico. La noticia generó un fuerte impacto en el entorno presidencial, ya que el mandatario mantiene desde hace años un vínculo muy especial con sus mascotas.
Robert era uno de los mastines ingleses que surgieron de la clonación genética del perro Conan, el animal que acompañó a Milei durante gran parte de su vida y que murió en 2017. Tras ese episodio, el actual presidente decidió preservar su legado genético y clonarlo, lo que dio origen a varios perros que fueron bautizados con nombres de economistas de la Escuela de Chicago.

Entre ellos se encontraban Milton, Murray, Lucas y Robert, todos considerados por el mandatario como sus “hijos de cuatro patas”. Incluso en distintas entrevistas y discursos públicos, Milei agradeció en más de una ocasión a sus perros por acompañarlo en momentos importantes de su carrera política.
En ese contexto, Robert tenía un lugar particular dentro de ese grupo. El propio presidente había señalado en distintas oportunidades que el animal cumplía un rol clave en su vida emocional, acompañándolo en momentos difíciles y brindándole contención.
La historia de los perros de Milei ha sido objeto de curiosidad y debate desde que el economista irrumpió con fuerza en la política argentina. Durante la campaña presidencial y también tras asumir el cargo, la presencia de los mastines clonados llamó la atención tanto en el país como en medios internacionales.
Ahora, con la muerte de Robert, el mandatario atraviesa un momento personal delicado. Mientras tanto, en la Quinta de Olivos continúan viviendo los otros perros clonados de Conan, que desde hace años forman parte del entorno cotidiano del presidente y de su vida privada.
La noticia generó repercusiones en redes sociales y en el ámbito político, ya que los animales del presidente se convirtieron con el tiempo en una parte muy particular de su historia personal y pública.
Ojalá encuentre pronto consuelo, lo abrazo desde la distancia mi querido PRESIDENTE.