Lilia Lemoine, la nueva presidenta de una comisión clave para el futuro de la Argentina
La paralizada Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados volvió finalmente a ponerse en marcha tras casi dos años de inactividad. La novedad no pasó inadvertida: la conducción quedó en manos de Lilia Lemoine, referente de La Libertad Avanza, quien asumió con un mensaje directo hacia la oposición y una advertencia sobre lo que considera “intentos destituyentes”.
La nueva mesa de conducción se completa con la vicepresidencia del peronista Guillermo Snopek, y con los oficialistas Sebastián Pareja y Nicolás Emma como secretarios. El resto de los cargos se repartieron entre Unión por la Patria (UxP) y otros bloques.
Lemoine dejó clara su postura desde el minuto uno. “Asumo sin expectativas”, expresó, marcando distancia del clima político que rodea a la comisión. Y fue aún más tajante al acusar a sectores opositores de mantener “fuertes deseos destituyentes” desde 2024, señalando que buscan frenar al presidente Javier Milei con maniobras institucionales y mediáticas. “Es obvio que van a intentar cualquier cosa para que el Presidente no pueda trabajar normalmente”, sostuvo.
Desde UxP, Snopek respondió que su espacio solo busca “hacer cumplir la Constitución Nacional”, y el Frente de Izquierda redobló la presión: tanto Néstor Pitrola como Romina del Plá reclamaron habilitar de inmediato el tratamiento de un nuevo pedido de juicio político contra Milei. Ese expediente menciona “hechos gravísimos”, entre ellos el caso de la criptomoneda LIBRA, denuncias sobre la ANDIS y presuntos incumplimientos de leyes clave, como la de financiamiento universitario.
Actualmente existen varios pedidos de juicio político en curso: los presentados por Juan Marino, Agustina Propato, Aldo Leiva y Pablo Todero, además de iniciativas contra el ministro de Salud, Mario Lugones, y contra el exministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.

La reactivación ocurre tras un antecedente turbulento: en 2024, Marcela Pagano llegó a ser designada presidenta de la comisión en una sesión que el entonces titular de Diputados, Martín Menem, había intentado suspender a último minuto. Aquel episodio generó un escándalo parlamentario que dejó en pausa la actividad durante casi dos años.
Con la llegada de Lemoine, el oficialismo recupera el control de la agenda y adquiere una ventaja estratégica: el bloque de La Libertad Avanza y aliados reúne un tercio de la Cámara, lo que le permite bloquear cualquier intento de avanzar hacia un juicio político en el recinto. De ahora en adelante, la comisión deberá analizar pruebas, dictaminar causas y definir si alguno de los expedientes merece pasar al Senado para una eventual destitución o absolución.
Lo que ocurra en esta nueva etapa será clave para medir hasta dónde llega el poder del oficialismo… y cuán lejos está dispuesta a llegar la oposición.
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