El picante cruce de Villarruel a Adorni por el viaje a Nueva York junto a su esposa
La interna dentro del oficialismo volvió a quedar expuesta cuando Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación, publicó en su cuenta de Instagram una historia que funcionó como un golpe directo —y sarcástico— al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la polémica por el viaje de su esposa en el avión presidencial. En un contexto donde el Gobierno insiste en que “el ajuste lo paga la política”, Villarruel replicó esa frase acompañada de un “jaja”, dejando en claro que la austeridad no parece tan pareja puertas adentro.
El detonante fue el reciente viaje del presidente Javier Milei a Estados Unidos, del cual Adorni formó parte… junto con su esposa, Bettina Angeletti, quien apareció en varias fotos en Nueva York, incluida una en la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson. La imagen generó críticas inmediatas de la oposición y derivó en un pedido de informes encabezado por el diputado Esteban Paulón.
Frente al escándalo, Adorni intentó bajar la tensión explicando en A24 que la presencia de Angeletti fue producto de un cambio de agenda: “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York, quería que mi esposa me acompañe”, aseguró. Añadió que su mujer había pagado un pasaje de US$5348, pero que la modificación del itinerario —que incorporó Miami— hizo que ese vuelo ya no sirviera, por lo que Presidencia “la invitó” a subir al ARG-01 para que pudieran coincidir. “No le sacamos un peso al Estado”, insistió.

Pero lo que buscaba ser una aclaración terminó encendiendo aún más el clima político interno. La frase de Villarruel, sumada al video donde Adorni se justifica, dejó en evidencia una tensión creciente entre la vicepresidenta y el círculo más cercano a Milei. No es la primera señal: días atrás, tras la apertura de sesiones ordinarias, el saludo entre ambos fue frío, casi obligado. Y el propio Adorni había declarado recientemente que Villarruel “no es parte de la gestión”.
En ese marco, la publicación de la vice fue interpretada como un mensaje directo: si el Gobierno pide sacrificio, debe dar el ejemplo. Y la contradicción entre el discurso de austeridad y el uso del avión presidencial para un acompañante familiar golpea particularmente fuerte en un contexto económico donde cada medida es analizada con lupa.
Mientras Milei intenta conservar cohesión interna ante un año legislativo decisivo, las chispas entre Villarruel y los voceros del Ejecutivo siguen volando. Y este episodio dejó una certeza: la relación está lejos de recomponerse.
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