Diputados dio el quorum y comenzó el debate por la reforma de la Ley de Glaciares
La Cámara de Diputados finalmente abrió este miércoles la sesión destinada a tratar la reforma de la Ley de Glaciares, luego de que 129 legisladores ocuparan sus bancas y habilitaran el quórum. El número fue alcanzado gracias al aporte de diputados de La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO, Por Santa Cruz, Elijo Catamarca, Innovación Federal y algunos integrantes de Provincias Unidas.
La sesión inició a las 15:14, marcando el comienzo de un debate que promete extenderse durante horas y que ya generó fuertes tensiones tanto dentro como fuera del Congreso. Con el respaldo asegurado de sus aliados parlamentarios, La Libertad Avanza confía en lograr una mayoría que podría superar los 140 votos, una cifra que incluso legisladores opositores reconocen como probable.
El dictamen de mayoría, elaborado en un plenario conjunto de las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales, demostró la capacidad del oficialismo para impulsar una iniciativa que, desde sus orígenes, despertó rechazo en organizaciones ambientales y buena parte del arco opositor. El proyecto propone una modificación profunda de la Ley 26.639, vigente desde 2010, que establece los presupuestos mínimos de protección de glaciares y del ambiente periglacial.
¿Qué propone la reforma?
El eje central del proyecto es la redefinición del alcance de las zonas protegidas. La reforma distingue entre “formas periglaciares con funciones hídricas estratégicas” y aquellas que no cumplen ese rol. Esta clasificación permite que, en áreas consideradas de menor relevancia para la conservación del agua, se habiliten actividades económicas como la minería.
Otro punto clave es que las provincias obtendrán mayor autonomía para determinar cuáles zonas deben protegerse, reduciendo así el nivel de injerencia del Estado nacional. Para el oficialismo, esta medida apunta a favorecer inversiones, impulsar la producción y destrabar proyectos económicos en regiones cordilleranas.

Críticas y fuertes cuestionamientos
A pesar del apoyo legislativo, las críticas son contundentes. Organizaciones ambientalistas y bloques opositores sostienen que la reforma debilita la protección de ecosistemas frágiles y abre el camino a actividades extractivas que podrían comprometer recursos hídricos vitales.
También cuestionan cómo se desarrolló el debate en comisiones, señalando que la audiencia pública tuvo un serio límite de participación, dejando afuera a miles de inscriptos que no pudieron exponer sus argumentos.
Para estos sectores, la ley actual garantiza una protección integral de los glaciares, considerados reservas estratégicas de agua dulce imprescindibles para el consumo humano, la biodiversidad y la estabilidad climática.
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