Acuerdo Japón – Argentina: la excelente noticia que involucra la provisión de drones y tecnología para el país
En un movimiento que marca un cambio estratégico en la cooperación internacional, Japón anunció que proveerá drones de vigilancia, tecnología de análisis marítimo y equipamiento especializado a Argentina, Uruguay, Perú y Ecuador para enfrentar la creciente amenaza de la pesca ilegal proveniente de flotas chinas. El programa, valuado en USD 1,9 millones, será implementado a través de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores japonés.
La iniciativa surge como respuesta a la presencia cada vez más agresiva de los buques chinos en aguas sudamericanas. Estas embarcaciones navegan con los transpondedores GPS apagados, dificultando su rastreo, y avanzan a lo largo del Pacífico y el Atlántico hasta zonas limítrofes con las Zonas Económicas Exclusivas de varios países. La situación se vuelve particularmente crítica en áreas como las Islas Galápagos y la llamada “Milla 201” argentina, donde la actividad pesquera extranjera aumentó más de seis veces en la última década.
El aporte japonés incluirá botes inflables de patrullaje, sistemas capaces de procesar imágenes captadas por drones y tecnología para identificar rutas, tripulación y matrícula de las embarcaciones sospechosas. Para muchos países de la región, que carecen de recursos suficientes para ejercer un control marítimo efectivo, se trata de un refuerzo clave en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Las autoridades regionales observan con preocupación que las flotas chinas no solo estarían realizando pesca indiscriminada, sino también actividades de mapeo del lecho marino, una práctica que podría tener objetivos más allá de lo económico. En Argentina, casos como el del arrastrero Lu Qing Yuan Yu 205, detectado realizando movimientos compatibles con prospección submarina, reavivaron las alarmas.

Según datos de Global Fishing Watch, la presencia china en la Milla 201 pasó de 61.727 horas de actividad en 2013 a 384.046 horas en 2023, consolidándose como una de las mayores concentraciones de pesca extranjera del mundo. La Prefectura Naval Argentina ya monitorea más de 500 buques que se desplazarán hacia la zona en la próxima temporada de calamar.
Episodios como la captura del carguero Fu Yuan Yu Leng 999 en Ecuador en 2017 con 6.623 tiburones evidencian el impacto ambiental y la magnitud del problema. Además, diversos informes alertan sobre abusos laborales en barcos ilegales, donde trabajadores del Sudeste Asiático son sometidos a condiciones extremas sin supervisión.
Para Japón, esta asistencia no solo busca frenar la pesca ilegal, sino también fortalecer la cooperación con Sudamérica y proteger a miles de trabajadores vulnerables. La región, por su parte, recibe un respaldo tecnológico crucial en una batalla que lleva años y que se vuelve cada vez más compleja.
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