Gran Hermano se enojó con Luca
Luca ingresó nuevamente a la casa de Gran Hermano gracias al repechaje y al apoyo del público. Su regreso estuvo marcado por la gran cantidad de votos que recibió, impulsados en gran parte por el romance inconcluso con Martina. La audiencia quería verlo regresar para recuperar lo que consideraban el «amor de su vida». Sin embargo, mientras él estaba fuera, Martina se acercó mucho a Santiago, con quien tuvo varios besos, algo que no pasó desapercibido y que generó tensión al momento del regreso de Luca.
El problema de Luca es que nunca se animó a dar el paso con Martina a pesar de que ella estaba visiblemente interesada en él. Al volver, en lugar de enfocarse en recuperar la relación, su actitud cambió por completo. Se volvió soberbio, sintiéndose confiado y en control, lo que no tardó en traerle problemas dentro de la casa.
Uno de los episodios más tensos ocurrió cuando Luca desafió directamente a Gran Hermano. Mientras tomaba sol en el borde de la pileta, se negó a colocarse los micrófonos, a pesar de que es una de las reglas básicas del reality. No solo ignoró la advertencia, sino que además se burló del reglamento haciendo chistes sobre la situación. «Voy a meter la uña en el agua entonces«, dijo irónicamente cuando notó que su compañero Sopa tenía las piernas en la piscina sin llevar puesto el micrófono.
Esta actitud desafiante molestó profundamente a Gran Hermano, quien no dudó en llamarle la atención de manera tajante. En el reality, las normas son claras y deben cumplirse por igual para todos los participantes, por lo que la rebeldía de Luca podría traerle consecuencias en el futuro. La pregunta ahora es: ¿seguirá desafiando al Big o aprenderá la lección?
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