Las duras palabras de la abogada acusada de racismo en Brasil al ver el video de su padre
La abogada santiagueña Agostina Páez, quien estuvo detenida en Brasil acusada de injuria racial, volvió a quedar en el centro de la escena luego de que se viralizara un video en el que su padre, Mariano Páez, aparece realizando gestos y sonidos de connotación racista en un bar de Santiago del Estero. Frente a la repercusión, la joven decidió romper el silencio y fijar una postura clara: “Lo repudio”.
A través de una historia en Instagram, Páez dejó en claro que no tuvo ningún vínculo con el episodio y que se enteró de lo sucedido al igual que el resto del público. “Siento la necesidad de aclarar algunas cosas. No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando”, escribió. Según relató, al momento en que su padre fue grabado, ella se encontraba en su casa, acompañada por personas de su confianza que la asistieron durante todo el proceso judicial.
El fragmento más contundente de su descargo apuntó directamente a la conducta de su padre. “Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente”, afirmó con dureza, y agregó: “No puedo ni me corresponde responsabilizarme por sus actos”. La aclaración fue determinante, ya que el gesto registrado en Santiago del Estero replicaba exactamente la actitud por la que Agostina fue denunciada en Brasil, durante un episodio ocurrido en un bar de Ipanema que derivó en su detención y posterior prisión domiciliaria con tobillera electrónica.

En su mensaje, la joven también hizo una reflexión sobre su propio recorrido judicial. “Yo me hago cargo de lo mío: reconocí mis errores, pedí disculpas y afronté las consecuencias. Pero solo puedo responder por mis propias acciones”, remarcó, diferenciando su conducta de la de su padre. Además, habló del profundo desgaste emocional que viene atravesando desde que comenzó el conflicto. “Estoy enfocada en reconstruirme, después de meses difíciles. Hay situaciones que no tienen que ver conmigo, y es muy triste”, expresó. Y cerró con una frase que resume su cansancio: “No se termina más esta pesadilla. Qué horror”.
Tras pagar una fianza y obtener un hábeas corpus, Páez logró regresar al país, aunque su situación ante la Justicia brasileña sigue abierta. Ahora espera, en Santiago del Estero, el fallo definitivo, que podría darse a conocer en las próximas semanas. La sombra del video de su padre, sin embargo, vuelve a encender el debate social y amenaza con sumar una nueva capa de tensión a un caso que parecía encontrar algo de calma.
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