Internaron de urgencia al papá de Agostina Vega
La despedida de Agostina Vega estuvo marcada por escenas de profundo dolor y conmoción. Este miércoles, durante el inicio del velatorio de la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, su padre, Gabriel Vega, sufrió una descompensación y debió ser asistido por personal médico que se encontraba en el lugar.
El episodio ocurrió en las primeras horas del sepelio, realizado en una funeraria cercana al domicilio de la familia materna. La ceremonia fue organizada en medio de un fuerte clima de sensibilidad y tensión emocional, luego de días atravesados por la búsqueda de justicia y el impacto que generó el caso en todo el país.
Gabriel Vega no pudo soportar el dolor de enfrentar el último adiós a su hija y sufrió una descompensación que obligó a la intervención de profesionales de la salud. Quienes estaban presentes señalaron que el momento fue extremadamente difícil para todos los familiares y allegados que acompañaban la despedida.
El velatorio se desarrolló bajo una modalidad especial. En una primera etapa participaron integrantes de la familia paterna y luego fue el turno de la familia materna. La decisión buscó armonizar las distintas posturas que surgieron en los últimos días respecto de cómo debía realizarse la ceremonia.
Mientras Gabriel sostenía que el último adiós debía desarrollarse de manera íntima y reservada, los abuelos maternos de Agostina consideraban importante que amigos, vecinos y personas cercanas también pudieran acercarse a brindar apoyo a la familia en este momento tan doloroso.
Más allá de esas diferencias, el objetivo común fue despedir a la adolescente en un clima de respeto y acompañamiento.
Horas antes del velatorio, el padre de Agostina había brindado declaraciones públicas cargadas de emoción. En ese contexto, pidió un minuto de silencio en memoria de su hija y reclamó que la investigación avance hasta esclarecer completamente lo sucedido.
«No voy a descansar hasta que todos los implicados estén presos», expresó con firmeza, dejando en claro que continuará impulsando el pedido de justicia.

Además, cuestionó algunas versiones difundidas en torno al caso y pidió mayor sensibilidad al momento de abordar públicamente la tragedia que atraviesa su familia.
«Pónganse un segundo en mis zapatos. No están respetando a mi hija», manifestó visiblemente afectado durante una conferencia de prensa.
El hombre también rechazó cualquier intento de vincular el caso con cuestiones políticas y pidió empatía hacia el dolor que enfrenta su entorno.
La descompensación sufrida durante el velatorio refleja el enorme impacto emocional que significó para Gabriel Vega la pérdida de su hija. Mientras la investigación continúa avanzando y la Justicia busca determinar todas las responsabilidades en el crimen, familiares, amigos y vecinos siguen movilizados con un mismo objetivo: que el caso no quede impune.
En medio de una jornada atravesada por lágrimas, abrazos y pedidos de justicia, Córdoba volvió a despedir a Agostina con una profunda muestra de dolor colectivo que conmovió a toda la comunidad.
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