Video del llanto desconsolado de Francella tras la victoria agónica de Racing contra River
Guillermo Francella volvió a convertirse en protagonista de una de las postales más emotivas de la jornada futbolera. El reconocido actor, fanático declarado de Racing, estuvo en el Cilindro de Avellaneda para acompañar al equipo en un duelo decisivo frente a River por el Torneo Clausura, y su reacción tras el gol agónico de Gastón Martirena se volvió viral en cuestión de minutos. Las cámaras captaron el instante en el que se quebró en un llanto incontenible, reflejo de la tensión y la ilusión que vivió toda la hinchada académica.
A lo largo de la tarde, Francella ya había sido enfocado varias veces por la señal deportiva. De buen humor, conversó con su colega Joaquín Furriel, otro habitué de los estadios. Ambos siguieron el partido con atención, intercambiando comentarios sobre el juego y sufriendo cada avance rival. Pero nada anticipaba lo que sucedería en el final.
Cuando todo parecía encaminarse hacia un empate que dejaba afuera a Racing, Martirena apareció con un remate agónico que cambió la historia del encuentro y encendió al Cilindro como pocas veces. En ese instante, Francella se llevó las manos al rostro y comenzó a llorar, completamente desbordado por la emoción. El video se viralizó rápidamente y miles de hinchas celebraron no solo el triunfo, sino también la autenticidad del gesto del actor, convertido en símbolo de lo que significa ser hincha.

La imagen recorrió todas las plataformas: el ícono de la cultura popular argentina, viviendo el fútbol con el corazón en la mano, dejando salir años de pasión por los colores que lo acompañan desde su infancia. Para muchos simpatizantes, su reacción resumió lo que se vivió en la tribuna: tensión, sufrimiento y un estallido inolvidable en el último minuto.
El triunfo no fue uno más. Con ese gol sobre la hora, Racing consiguió el pase a cuartos de final del Torneo Clausura, un objetivo que venía persiguiendo con esfuerzo y algunos altibajos. La victoria frente a un rival de peso como River le dio al plantel un envión anímico enorme y renovó la ilusión de pelear por el título.
Francella, fiel a su estilo, no buscó protagonismo tras el encuentro. Se limitó a abrazarse con quienes tenía alrededor y a disfrutar del momento. Sin embargo, su llanto —captado en primer plano— quedó como una de las postales más fuertes de la noche, la de un hincha que siente cada partido como si fuera una final.
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