El emocionante recuerdo de Silvina Luna
A casi dos años de la partida de Silvina Luna, su recuerdo sigue más vivo que nunca entre sus seres queridos y en el público que la acompañó desde su irrupción en los medios. En estos días, una de sus amigas más cercanas, Soledad Rodríguez, conocida como una de las “Mellizas Petardo”, decidió compartir un testimonio íntimo sobre aquel momento en que la modelo recibió el diagnóstico que marcaría un antes y un después en su vida.
Según relató, Silvina afrontó con una fortaleza admirable la noticia de que padecía insuficiencia renal crónica, consecuencia de las intervenciones estéticas a las que se había sometido años atrás. “Incluso cuando le dijeron lo que tenía, eligió mantenerse positiva y sonreír”, expresó Rodríguez en diálogo con el programa A la Barbarossa. La actriz, destacó su amiga, nunca permitió que la enfermedad le quitara su esencia alegre ni su capacidad de contagiar entusiasmo.
Silvina había alcanzado gran popularidad tras su paso por Gran Hermano 2001, lo que le abrió puertas en la actuación, el modelaje y la conducción. Sin embargo, todo cambió después de las operaciones realizadas por el médico Aníbal Lotocki, quien le aplicó sustancias que con el tiempo alteraron gravemente su organismo. Los estudios detectaron exceso de calcio en sangre, lo que derivó en dolores crónicos y complicaciones renales que condicionaron sus últimos años.

La actriz permaneció más de dos meses internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires, a la espera de un trasplante de riñón que nunca llegó. El 31 de agosto de 2023, a los 43 años, falleció rodeada de afecto. Su chofer y amigo de confianza, Christian Basoalto, recordó aquellos instantes con palabras conmovedoras: “Ella se fue acompañada de amigos, con música suave y mantras de fondo. Le tomábamos la mano, y yo me acerqué a su oído para decirle: ‘A este viaje no te puedo acompañar’. Partió tranquila, en paz, pero después de un sufrimiento que nunca mereció”.
Hoy, sus restos descansan en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita, cumpliendo su deseo. Tanto familiares como amigos aseguran que prefieren recordarla desde la alegría, tal como ella lo hacía, compartiendo anécdotas en lugar de enfocarse en el dolor.
La historia de Silvina Luna, marcada por la fama, la lucha contra la adversidad y su inquebrantable optimismo, se convirtió en un símbolo de resiliencia. A dos años de su partida, su luz sigue presente en quienes la conocieron de cerca y en todos aquellos que aún la recuerdan con cariño.
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