Preocupación por lo que le pasó al aire a Daniel Gómez Rinaldi
La tarde del jueves dejó un momento de impacto televisivo que todavía resuena en las redes y en los pasillos de los medios. Daniel Gómez Rinaldi se descompensó en pleno móvil de Los Profesionales de Siempre (El Nueve), justo cuando se desarrollaba un fuerte intercambio con Evelyn Von Brocke y parte del panel. El episodio fue tan repentino como preocupante: mientras intervenía desde exteriores, el periodista comenzó a sentirse mal, perdió estabilidad y terminó desmayándose, quedando fuera de cuadro ante la sorpresa general.
La reacción en el estudio fue inmediata. El cruce previo había elevado la tensión, pero nadie imaginó que la situación desembocaría en un cuadro médico. Minutos más tarde, ya en calma, Gómez Rinaldi decidió explicar lo ocurrido desde su cuenta de Instagram, donde publicó dos fotos tomadas desde el estudio de su programa de radio: en la primera se lo veía tomándose la presión; en la segunda, el resultado del tensiómetro. El número —17.9— confirmó que sufrió un pico de hipertensión aguda, y no una baja de presión, como suele suceder en otros episodios televisivos.
El posteo fue suficiente para desatar una ola de mensajes de apoyo. Comentarios como “cuidate mucho”, “la salud primero” y “no te cargues de mala energía” aparecieron en cuestión de minutos, reflejando la preocupación genuina del público. La interacción previa con Von Brocke, ya de por sí caldeada, tampoco ayudó, en un día que había comenzado complicado para el periodista.

Horas antes, Gómez Rinaldi había pedido disculpas públicas tras recibir una carta documento de Pilar Smith, luego de un comentario desafortunado. Ese conflicto sumó tensión a un clima ya cargado y desembocó en la discusión al aire sobre la herencia de Antonio Gasalla, uno de los temas que mantiene enfrentados a miembros de APTRA. En medio del intercambio, el periodista llevó las manos a la cabeza y expresó un “¡Ay, no!”, dando señales de que algo no estaba bien. “No puedo seguir escuchando, me voy del móvil”, alcanzó a decir visiblemente afectado.
El episodio más fuerte llegó después. Mientras realizaba su programa en Radio Rivadavia, volvió a descompensarse. Según relató, había dormido solo tres horas, hacía mucho calor y no había almorzado. Intentó recomponerse, se abanicó con la mano y se puso de pie, pero su cuerpo no respondió y terminó desvaneciéndose frente a todos.
Por ahora, el periodista se encuentra en reposo y monitoreando su salud, mientras decide cómo continuará su agenda laboral en los próximos días. El susto, sin embargo, dejó una conclusión que muchos compartieron: ningún conflicto mediático vale más que la salud.
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