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La desgarradora reacción de Dieguito Fernando tras la destitución de la jueza del caso Maradona

La mañana judicial en San Isidro estuvo marcada por tensión, expectativa y, finalmente, un estallido emocional. Dieguito Fernando Maradona, el hijo menor de Diego Armando Maradona y Verónica Ojeda, irrumpió en escena con un pedido desesperado que estremeció a todos: “¡Justicia por papá!”, gritó una y otra vez frente a las cámaras, minutos después de conocerse la destitución de la jueza Julieta Makintach, responsable del escándalo de las grabaciones ocultas.

La jueza fue removida de su cargo tras un veredicto unánime del jurado de enjuiciamiento, que la consideró responsable de permitir —y a la vez participar— en la filmación de un documental llamado Justicia Divina mientras se desarrollaba el juicio por la muerte del ídolo. La nulidad del proceso completo, al descubrirse las cámaras escondidas, había generado una indignación generalizada, pero para la familia Maradona fue un golpe especialmente doloroso.

Makintach no se presentó en la audiencia final, lo que dejó a la familia frente a un cierre frío pero contundente. En la sala sí estuvieron presentes Dieguito, su mamá Verónica Ojeda y el abogado Julio Baudry, pareja de Ojeda y representante legal del menor. Los tres escucharon en silencio el veredicto que, al salir, se transformó en una explosión emocional difícil de contener.

Apenas cruzaron las puertas del tribunal, el niño de 12 años se quebró frente a los micrófonos. Con la voz entrecortada y el rostro inundado de angustia, repitió: “Justicia por papá… quiero justicia por mi papá”, mientras Ojeda intentaba consolarlo sin éxito. La escena fue tan inesperada como impactante: un hijo reclamando, a los gritos, que el nombre de su padre no vuelva a quedar atrapado en un laberinto judicial.

Baudry, por su parte, celebró la decisión del jurado pero aseguró que “esto no termina acá”. El abogado pidió que se aplique el mismo procedimiento a los otros dos jueces que integraban el tribunal cuestionado, remarcando que la destitución de Makintach es solo el primer paso para recomponer la credibilidad del proceso.

Ojeda, visiblemente conmovida, confirmó que fue su hijo quien insistió en estar presente: “Dieguito quiso venir porque siente que es su manera de defender la memoria de su papá”, declaró. También reconoció que el menor atraviesa un proceso complejo, en medio de terapias y acompañamiento psicológico.

Mientras la exjueza queda inhabilitada para ocupar futuros cargos en la Justicia, la causa por la muerte del astro vuelve a quedar envuelta en una trama de irregularidades, reclamos y dolor. Y en el centro de todo, la imagen de un niño llorando por justicia, una postal que difícilmente se olvide.

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