El jubilado que se enojó con la joven que estacionó mal el auto
Agustina Robledo, la joven que días atrás fue noticia por ser agredida por un jubilado en el barrio porteño de Villa del Parque, volvió a estar en el centro de la escena. En las últimas horas, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) decidió suspenderle la licencia de conducir por “conducta temeraria al volante”, luego de que se viralizaran videos donde se la ve manejando a alta velocidad mientras se graba con el celular.
El organismo aclaró que la sanción no tiene relación con el hecho de violencia que sufrió, sino con su comportamiento en la vía pública. Según el comunicado oficial, “en las redes sociales la conductora se mostraba conduciendo a más de 150 kilómetros por hora y filmándose al mismo tiempo, como si fuera un logro”. Las imágenes fueron difundidas luego de que su caso tomara notoriedad, y rápidamente comenzaron a circular denuncias ciudadanas que motivaron la investigación.
Además, durante el seguimiento del caso, las autoridades detectaron que el auto de Robledo no tenía patente trasera, lo que constituye otra infracción grave. Esto llevó a la ANSV a solicitar la inhabilitación inmediata de su licencia nacional, por considerar que pone en riesgo la vida de terceros.

“Recibimos varias denuncias ciudadanas sobre su conducta vial y comprobamos que la joven se graba frecuentemente mientras conduce”, indicó el organismo. Por esta razón, Agustina deberá presentarse en la jurisdicción donde obtuvo su licencia para realizar una evaluación psicológica y conductual, con el fin de demostrar que puede volver a manejar sin representar un peligro.
La decisión se conoció apenas horas después del violento episodio que protagonizó junto a su vecino, un jubilado que la golpeó en la cara tras acusarla de haber bloqueado con su auto el ingreso a su garaje. El hecho quedó grabado por la propia joven, que filmó el momento exacto en el que el hombre le pega una trompada.
Según su relato, Agustina había estacionado “solo por diez minutos” cuando el vecino comenzó a increparla. “Le estaba pegando con una bolsa de basura al auto y le dio una patada a la puerta. Cuando le dije que iba a llamar a la policía, me metió una piña y me cortó el labio porque tenía una llave entre los dedos”, contó la joven.
Pese a la agresión, la situación tomó un giro inesperado con la decisión de la ANSV, que ahora cuestiona su responsabilidad al volante. Así, Agustina Robledo pasó de ser víctima de un ataque a quedar bajo la lupa por su propio comportamiento, en un caso que mezcla violencia, imprudencia y exposición mediática.
Deja un comentario