El desesperado pedido de ayuda de Marcelo Polino
El escándalo que envuelve a APTRA desató un torbellino de versiones, internas y acusaciones que terminaron poniendo a Marcelo Polino en el centro de un drama inesperado. Lo que comenzó como la filtración de supuestos chats internos derivó en una crisis personal para el periodista, que hoy atraviesa horas de temor y preocupación por su seguridad. Polino aseguró que teme por su vida y exige que la situación se esclarezca cuanto antes.
Según trascendió, el conflicto se disparó cuando Evelyn Von Brocke difundió información que consideraba “de interés público”, vinculada al estado económico de la entidad. Entre esos datos, aparecieron supuestas declaraciones juradas y listados internos que, según Polino, no solo eran falsos sino extremadamente peligrosos. “Todo lo que se filtró es mentira. La declaración jurada es falsa”, afirmó tajante durante un móvil con Infama, visiblemente afectado por el episodio.
La periodista no solo defendió su accionar, sino que redobló la apuesta: “Tengo la lista y la iremos dando. Es información pública”, aseguró, generando una grieta aún más profunda dentro de la institución. En ese mismo tramo, Von Brocke apuntó directamente contra Polino al señalar que “300 mil pesos no le afectan en su bolsillo si trabajó 40 años en los medios”, frase que encendió la polémica y le sumó un tono personal a la discusión.

El problema, para Polino, va mucho más allá del agravio mediático. El conductor explicó que la difusión de datos sensibles lo expone a riesgos reales, tanto para él como para su entorno. A la angustia se sumó otro golpe: en redes circularon rumores sobre una supuesta adopción que jamás existió. “Pusieron que adopté una nena. Era una foto con mi ahijada de hace ocho años… la gente está re pirada”, expresó, remarcando el nivel de desinformación que lo rodea.
Ante la escalada del conflicto, Luis Ventura intervino de inmediato. El presidente de APTRA desmintió la crítica situación financiera señalada por Von Brocke y aseguró que la institución está “pagando las deudas y trabajando para regularizar todo”. Además, confirmó que Polino pidió una reunión formal, dentro del marco legal, para tratar el episodio y exigir medidas que eviten nuevas filtraciones.
Mientras tanto, el clima puertas adentro continúa en tensión. El caso abrió un debate sobre ética periodística, responsabilidad y manejo de información sensible, un tema que ya venía generando ruido en el ambiente. Y lejos de apagarse, las versiones siguen multiplicándose.
Hoy, Polino sostiene que su imagen, su carrera y su seguridad están en riesgo, y pide que se tomen acciones concretas. La polémica no solo dejó expuestas las internas de APTRA, sino también la fragilidad de un sistema donde una filtración puede transformar la vida de un periodista en un verdadero drama.
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