Nicolás Cabré se enteró en vivo de la muerte de su hermano y así lo despidió
La muerte de Duilio Cabré, el hermano mayor de Nicolás Cabré, conmocionó al mundo del espectáculo y provocó una enorme ola de mensajes de apoyo hacia el actor. En medio del dolor por la pérdida, comenzó a viralizarse una entrevista que Nicolás había brindado el año pasado, donde recordó una entrañable anécdota de su infancia junto a quien fue su compañero inseparable durante toda la vida.
El recuerdo, que en su momento despertó sonrisas por su ternura y su toque de humor, hoy adquiere un significado completamente diferente. Durante una charla con Mario Pergolini en el programa Otro día perdido, el actor relató una curiosa costumbre que tenía cuando era apenas un niño y que involucraba directamente a su hermano.
«Yo baldeaba el patio todos los días, tenía que estar todo limpio antes de jugar con mi hermano», contó Cabré entre risas, mientras reconstruía una rutina que ambos repetían cada tarde.
Según explicó, antes de sacar los juguetes o comenzar cualquier juego, sentía la necesidad de dejar el patio completamente impecable. Primero tiraba agua, después barría, pasaba el secador y finalmente el trapo hasta que no quedara ninguna marca en el piso. Solo entonces podían empezar a jugar.

Lo más llamativo de la historia fue la actitud de Duilio. Mientras Nicolás realizaba todo ese ritual de limpieza, su hermano simplemente esperaba pacientemente, sin apurarlo ni protestar. «Se quedaba ahí parado, esperando a que yo terminara», recordó el actor con una sonrisa que hoy emociona aún más a quienes vuelven a ver aquella entrevista.
La anécdota generó risas en el estudio cuando Agustín «Rada» Aristarán bromeó diciendo que parecía que los hermanos iban a jugar «al quirófano». Cabré siguió el juego y respondió: «Necesitaba que todo estuviera impecable. Si no, no se podía».
Incluso, reveló que esa obsesión por el orden comenzó cuando tenía apenas siete años y que su propio padre observaba la situación con una mezcla de sorpresa y ternura. «Mi papá decía: ‘Dejalo, pobre, pobre, pobre'», recordó entre carcajadas.
Con el paso del tiempo, el actor aseguró que fue dejando atrás esa exigencia consigo mismo. Incluso bromeó diciendo que hoy todo resulta mucho más sencillo gracias a herramientas como la hidrolavadora.
Sin embargo, más allá de la divertida anécdota, el recuerdo dejó al descubierto la enorme complicidad que existía entre los hermanos. Esa conexión ya había sido mencionada por Nicolás en otras entrevistas, donde reveló que apenas los separaba un año y ocho meses de diferencia y que crecieron haciendo absolutamente todo juntos.
Tras conocerse el fallecimiento de Duilio a los 47 años, aquellas palabras cobraron un valor aún más profundo. El actor lo despidió públicamente con un emotivo mensaje en redes sociales en el que escribió: «Te amo y nunca jamás te voy a olvidar», reflejando el inmenso vacío que dejó la partida de quien fue uno de los pilares más importantes de su vida.
Hoy, esa sencilla historia de dos hermanos esperando para jugar en un patio recién lavado se transformó en uno de los recuerdos más conmovedores de la infancia de Nicolás Cabré, un testimonio que resume el vínculo de amor, paciencia y compañerismo que los unió durante toda la vida.
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