La Justicia de Estados Unidos incautó los teléfonos de Chiqui Tapia
Un nuevo escándalo sacude al fútbol argentino. La Justicia de los Estados Unidos confirmó una investigación que involucra al presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, y a otros dirigentes vinculados a la entidad, en una causa que analiza el manejo de contratos comerciales internacionales y movimientos financieros relacionados con la Selección argentina.
De acuerdo con la información publicada por distintos medios, agentes del FBI realizaron un procedimiento en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York antes de que parte de la delegación argentina emprendiera el regreso al país tras la final del Mundial 2026.
Según esa versión, durante el operativo las autoridades estadounidenses habrían solicitado teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos pertenecientes a integrantes de la comitiva encabezada por Tapia. El procedimiento habría provocado una demora en la salida del vuelo chárter que trasladó al plantel hacia Buenos Aires.
Sin embargo, la Asociación del Fútbol Argentino rechazó categóricamente esa información. A través de un comunicado firmado por su abogado, Gregorio Dalbón, sostuvo que los hechos difundidos son «rotundamente falsos» y negó que se haya producido un operativo de esas características antes del regreso de la delegación.

Más allá de esa desmentida, la investigación judicial continúa avanzando. Según la documentación mencionada en los informes periodísticos, Tapia fue citado para aportar información vinculada a la empresa Tourprodenter, una sociedad radicada en el estado de Florida que actuó como agente comercial exclusivo de la AFA para la gestión de contratos internacionales, amistosos, patrocinios y derechos televisivos.
La pesquisa también alcanza a Pablo Toviggino, Diego Lucero y Javier Faroni, quienes aparecen mencionados en la documentación judicial relacionada con la estructura comercial bajo análisis.
De acuerdo con la información difundida, las autoridades estadounidenses investigan operaciones financieras que superarían los 300 millones de dólares, con el objetivo de reconstruir el recorrido del dinero, identificar a las personas y empresas involucradas y determinar si existieron posibles irregularidades contempladas por la legislación norteamericana.
Los fiscales a cargo del expediente estarían analizando documentación bancaria, transferencias internacionales y movimientos realizados a través de distintas entidades financieras de Estados Unidos. Entre los puntos centrales de la investigación figura el funcionamiento de Tourprodenter y el destino de fondos provenientes de acuerdos comerciales vinculados con la Selección argentina.
No obstante, la existencia de una investigación no implica, por sí sola, una condena ni la responsabilidad penal de las personas mencionadas. En esta etapa, el objetivo de la Justicia estadounidense es reunir pruebas, analizar la documentación disponible y determinar si corresponde avanzar hacia una instancia judicial superior.
Mientras tanto, el caso continúa generando una enorme repercusión tanto en Argentina como en el exterior. La combinación entre la reciente participación de la Selección en el Mundial y el alcance internacional de la investigación mantiene la atención puesta sobre la AFA, a la espera de nuevas definiciones que permitan esclarecer el avance de la causa y el rol de cada uno de los involucrados.
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