Cadena de oración para Gerardo Romano en este durísimo momento
Una simple publicación alcanzó para encender las alarmas entre miles de seguidores. Gerardo Romano apareció recostado en la camilla de un centro médico, con bata quirúrgica azul y una vía intravenosa, y rápidamente generó preocupación en redes sociales. Sin embargo, fiel a su estilo irónico y provocador, intentó llevar tranquilidad con una frase que mezcló humor y desconcierto: “Tuve un barón (sic) hermosísimo. Peso 7,400 kg”, escribió el actor de 79 años, que ha contado públicamente que padece Parkinson.
El video, publicado en su cuenta oficial, muestra a Romano mirando a cámara, relajado, mientras lanza otra frase que no pasó desapercibida: “Viva Perón… Viva la patria”. Aunque su actitud parecía calma, sus seguidores no tardaron en expresar su inquietud por el motivo de su internación, dejando cientos de mensajes cargados de cariño y deseos de pronta recuperación.
A pesar del revuelo, Romano no aclaró los motivos de su presencia en la clínica, y mantuvo la misma postura distendida en sus redes, respondiendo mensajes y demostrando que estaba consciente y de buen ánimo. “¡Vamos! Que te recuperes muy pronto”, “Mucha fuerza, querido Gerardo Antín Romano”, “Que loquillo, te quiero”, fueron algunos de los comentarios que se repitieron entre los usuarios.
Pero esta aparición pública no es el único episodio reciente que puso a Romano en el centro de la atención. A comienzos de marzo, el actor vivió una angustiante situación que casi lo deja sin 55 mil dólares. Mientras realizaba funciones de la obra El Secreto en Mar del Plata, recibió un llamado donde un supuesto policía le aseguraba que su hija Rita estaba detenida en Montevideo tras un violento incidente.

La historia sonaba verosímil: Rita vive en Uruguay, y quienes se hacían pasar por policías agregaron detalles dramáticos, asegurando que la joven había sido golpeada y estaba implicada en un homicidio. “Estuve más de 25 minutos hablando con un supuesto policía. Lo hizo perfecto”, confesó Romano, aún sorprendido. Incluso llegó a contactar a la madre de su hija, la bailarina Romina Krasinskiy, y a preparar todo para viajar y reunir el dinero.
Sin embargo, la pesadilla duró poco. Romina logró comunicarse con Rita, quien estaba tranquila en la playa, completamente ajena a la estafa. “Pasé de tener una hija presa en Uruguay a enterarme que era todo mentira”, relató el actor.
Hoy, tras su misteriosa foto en la camilla, sus seguidores volvieron a rodearlo de afecto, mientras él mantiene el silencio sobre su salud, apostando al humor para espantar la preocupación.
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