Eduardo Feinmann se enojó y destruyó a Cristina Kirchner en vivo
El clima político volvió a tensarse luego del fuerte cruce mediático protagonizado por el periodista Eduardo Feinmann contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Desde su programa en A24, el conductor lanzó un ataque cargado de violencia verbal, cuestionando duramente las recientes apariciones públicas de la dirigente mientras cumple prisión domiciliaria.
El episodio se originó a partir de la actividad registrada en el domicilio de la ex mandataria durante la conmemoración del Día de la Memoria. Según Feinmann, la intervención de Cristina habría representado una infracción directa a las condiciones impuestas por la Justicia, algo que el periodista describió como “inadmisible”. En pleno aire televisivo, y visiblemente molesto, preguntó a sus compañeros: “¿Vos viste lo que pasó hoy con Cristina, no?”, dando pie a un editorial donde amplificó su indignación.
A continuación, denunció que el balcón de la ex jefa de Estado habría sido utilizado como “escenario político”, algo que, según él, estaría expresamente prohibido. “Apareció haciendo un acto político. Su balcón, otra vez, fue un escenario de acto político. Tiene totalmente vedado y prohibido por la ley”, aseguró, elevando el tono en cada frase.
Lo que desató la furia del conductor fue la aparición de un enorme pañuelo alusivo a los organismos de derechos humanos, elemento simbólico que Cristina exhibió como gesto de homenaje. Feinmann no dejó pasar el detalle y apuntó: “Ella misma puso el pañuelito ahí, el pañuelo gigante”, una acción que, a su juicio, representa un desafío a las restricciones judiciales.

Pero su descargo no terminó allí. En uno de los momentos más polémicos de su intervención, Feinmann extendió su crítica a los magistrados del caso y acusó a la ex mandataria de actuar con total impunidad. “Se vuelve a cagar… o por lo menos en la resolución de los jueces. Se les caga de risa a los jueces”, remató sin filtros.
El ataque generó un inmediato revuelo político y mediático. Mientras sectores opositores interpretaron sus declaraciones como un llamado velado a la censura, simpatizantes del periodista defendieron su postura como un cuestionamiento legítimo a la Justicia.
El episodio vuelve a mostrar cómo la figura de Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo un eje de polarización, capaz de detonar tensiones incluso en un escenario donde su actividad política es limitada. El enfrentamiento deja en evidencia un clima de hostilidad que permanece latente y que, a juzgar por los recientes eventos, está lejos de apagarse.
Porque no dejan que cada uno exprese lo que siente, sea el periodista que sea , me tienen cansada defendiendo lo indefendible.Que tiene la señora que le dan tanta prensa , no deja de ser una más de los corruptos de mi país. No la nombren más y se termina la señora …