Eduardo Feinmann se cansó y reveló un secreto que molesta a Milei
El análisis económico de Eduardo Feinmann volvió a sacudir el escenario político nacional tras revelar un dato que, según él mismo afirmó, el gobierno de Javier Milei preferiría que no se viralice. Durante su editorial televisiva, el periodista se centró en el avance de la desocupación y en el profundo deterioro del salario real, pero fue una frase en particular la que desencadenó un encendido debate público.
Mientras describía el fenómeno creciente del pluriempleo, Feinmann subrayó que cada vez más argentinos se ven obligados a sumar trabajos adicionales para llegar a fin de mes, incluso aquellos que pertenecen a sectores históricamente protegidos por el Estado. En ese momento, lanzó una revelación que dejó mudos a muchos de los presentes: “Me contaron que en la Armada hay mucho personal, rango de teniente por ejemplo, haciendo Uber”.
La referencia apunta directamente a la Armada Argentina, un organismo tradicionalmente asociado a estabilidad laboral y sueldos razonables. Sin embargo, según el relato del periodista, la situación habría cambiado drásticamente. “Como no le alcanza el salario en la Armada, van de Uber”, enfatizó. La mención a Uber como alternativa laboral para miembros de las Fuerzas Armadas expuso un contraste que generó un fuerte impacto mediático.

Pero Feinmann no se detuvo allí: profundizó el cuadro y afirmó que “el deterioro salarial en las fuerzas de seguridad y en las Fuerzas Armadas es realmente enorme. Nunca en la historia ocurrió algo así”. La contundencia de sus palabras encendió aún más la discusión, especialmente porque la crítica se produce en medio del ajuste económico impulsado por el presidente Javier Milei.
El periodista enmarcó su denuncia en un contexto de crecimiento sostenido de la desocupación, acompañado por un aumento de trabajadores formales que no logran sostener su nivel de vida con un único ingreso. Según planteó, esta “segunda jornada laboral obligada” se ha vuelto una necesidad extendida y es reflejo directo del deterioro del poder adquisitivo.
Las declaraciones de Feinmann se viralizaron rápidamente en redes sociales, donde muchos usuarios expresaron sorpresa y preocupación por el hecho de que incluso sectores estatales estratégicos deban recurrir a actividades paralelas para subsistir. Otros, sin embargo, relativizaron sus dichos y reclamaron datos oficiales antes de sacar conclusiones.
Aun así, el comentario logró instalar un tema sensible: la fragilidad económica que atraviesan sectores históricamente estables, y el impacto que esto podría tener en la estructura del Estado. En un clima social marcado por la incertidumbre, la frase de Feinmann resuena con fuerza: “realmente enorme”.
Fuera Caputo!a Milei lo dejo cumplir su mandato, pero hoy no tiene mí voto.