Argentina no descarta una guerra con Irán
Las declaraciones del vocero presidencial Javier Lanari encendieron un fuerte debate geopolítico en la Argentina. En una entrevista concedida al diario español El Mundo, el funcionario afirmó que Argentina no descartaría participar en un eventual conflicto bélico contra Irán si así lo solicitara Estados Unidos, una frase que generó impacto inmediato tanto en el ámbito diplomático como en la escena política nacional.
Las palabras de Lanari llegaron apenas un día después de que el presidente Javier Milei asegurara que “se paraba del lado de la libertad” y calificara a Irán como “enemigo”, en un contexto marcado por el reciente aniversario del atentado a la AMIA. La frase del portavoz—“cualquier ayuda que Estados Unidos considere, se dará”—reavivó el fantasma de un alineamiento absoluto con Washington, justo cuando la tensión en Medio Oriente escaló de manera dramática.
El conflicto tomó mayor dimensión tras la ofensiva militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, impulsada por el presidente Donald Trump, quien pidió apoyo internacional para su intervención. Sin embargo, hasta el momento, ningún país europeo anunció su incorporación formal al conflicto, y algunas figuras, como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, expresaron que esta “no es su guerra”.

En ese escenario, Milei adoptó un rol más protagónico. Durante su reciente visita a Estados Unidos, llegó a definirse como “el presidente más sionista del mundo”, reforzando una alianza estratégica que hoy vuelve a estar en el centro del debate.
El canciller Pablo Quirno, consultado por la posibilidad de enviar tropas, evitó ratificar o desmentir la afirmación de Lanari. Su respuesta dejó aún más dudas: sostuvo que Argentina no está en medio de una guerra, pero reafirmó “el apoyo a los valores occidentales” y recordó que en 1992 y 1994 Irán estuvo vinculado a dos ataques terroristas en el país, lo que marca un antecedente histórico sensible para la diplomacia argentina.
En paralelo, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, declaró en una entrevista con LN+ que Trump le pidió “alinear a la Argentina con Estados Unidos” y que este sería un momento “único e histórico” para profundizar la relación bilateral. Incluso aseguró que las inversiones norteamericanas llegarán “pronto” porque “todos los bancos e inversores están interesados”.
El clima internacional, las declaraciones cruzadas y la falta de definiciones concretas mantienen a la Argentina en una zona de incertidumbre. ¿Hasta dónde llegará el alineamiento con Estados Unidos? ¿Y qué implicaría realmente para el país involucrarse en un conflicto armado? Las respuestas, por ahora, siguen en tensión.
Donde me postulo para ir al frente?!